
La historia detrás de Humano Inverosímil
En el vacío interdimensional existía Alata, una flor brillante que giraba sin descanso por el universo. Un día, uno de sus pétalos se desprendió y de él nació el Humano.
Alata quedó fascinada. Lo observó sentir miedo, tristeza, alegría, deseos. Pero cuando conoció su ira, dejó de girar por primera vez.
Alata sintió una gran amenaza al ver las capacidades del humano, con miedo y envidia decidió crear el Plenus, un mundo para conservar al Humano para siempre, y con ello creó a Los Raptor, guardianes de un orden destinado a mantener al humano cautivo y arrancarle aquello que pudiera hacerlo libre.
Sentir era una amenaza. Pensar, una sublevación. Recordar, un peligro. Desear, una forma de escapar.
Durante generaciones, el Humano permaneció dormido. Hasta que algo lo despertó. Volvió a sentir, recordar, pensar. Volvió a tener un propósito: escapar.
Mientras Alata continúa girando en algún lugar más allá de las dimensiones conocidas, el Humano Inverosímil busca una salida.
Pero quizá escapar no sea el final, quizá sea descubrir el origen de donde nació.


